Para muchos profesionales de servicios, el trabajo comercial termina cuando se envía una propuesta.
En realidad, ese momento debería ser solo una etapa dentro de un proceso más amplio.
Cuando la propuesta es el final
Enviar una propuesta sin un proceso previo suele generar:
– silencios incómodos
– falta de seguimiento
– pérdida de control sobre la decisión
No porque el cliente no esté interesado, sino porque no hay estructura.
Cuando la venta se limita a “enviar un PDF y esperar”, el profesional queda en una posición pasiva, sin claridad sobre lo que está ocurriendo del otro lado.
El verdadero problema
El problema no es la propuesta.
No es el precio.
No es el cliente.
El problema es la ausencia de un sistema comercial que ordene la venta.
Sin un sistema, cada oportunidad se maneja de forma improvisada y el resultado depende más de la suerte que de una estrategia clara.
Qué hace un sistema comercial
Un sistema comercial permite:
– entender si la oportunidad es real
– definir etapas claras del proceso
– saber cuándo avanzar y cuándo no
– acompañar la decisión del cliente
– vender con claridad, no desde la urgencia
Cuando existe un sistema, la propuesta deja de ser un punto final y se convierte en una consecuencia natural del proceso.
Conclusión
Vender servicios no es enviar PDFs.
Es gestionar procesos y decisiones.
Enviar propuestas es solo una etapa.
El verdadero trabajo comercial ocurre antes y después.
Si hoy no sabes qué pasa con tus propuestas, no necesitas más plantillas.
Necesitas estructura.
Ary Gutierrez
Consultora en Gestión Comercial
Estructuro procesos de venta para profesionales de servicios y speakers